Factura electrónica
05/12/2023

Factura electrónica: cuenta atrás para su entrada en vigor.

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SOCIA COORDINADORA | ASESORA FISCAL | RESPONSABLE DEL ÁREA INTERNACIONAL
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Una vez que la XV legislatura española empieza a andar de verdad tras el debate de investidura, llegará el momento de aprobar el reglamento que desarrolla la Ley 18/2022, la conocida como “Ley crea y crece”.

Ya en junio de este año se presentó un proyecto de Real Decreto para el desarrollo de dicha Ley y se abrió un trámite de audiencia e información pública pero la proximidad de las elecciones de julio impidió la aprobación del Reglamento por parte del Consejo de Ministros.

La Ley crea y crece persigue agilizar la constitución de nuevas sociedades reduciendo el número de obstáculos, en su mayoría regulatorios; digitalizar las relaciones empresariales y disminuir los costes de transacción y facilitar la transparencia en el tráfico mercantil.  Uno de los objetivos fundamentales es el de la lucha contra la morosidad empresarial y la implementación de la factura electrónica es una de las iniciativas clave para reducirla.

Si bien no se dispone todavía de un Reglamento sí que se puede avanzar algunas de las características principales que contemplará.

Fin de la digitalización de facturas.

La entrada en vigor del Reglamento se establece, según la Ley, a los 12 meses de su aprobación por el Consejo de Ministros y su publicación en el BOE. Cuando entre en vigor cambiarán radicalmente los procesos de facturación y la forma de interactuar de las empresas. Esta ley supondrá un auténtico revolcón a la manera de emitir, recibir, contabilizar y conservar facturas.

Además el futuro Reglamento pondrá fin también a la digitalización de facturas en el momento que sea obligatorio implementar el uso de facturas electrónicas.

Plataformas de intercambio de facturas.

El nuevo sistema español de facturación electrónica estará integrado a)por una solución pública de facturación electrónica gestionada por la AEAT y b) por el conjunto de plataformas privadas que cumplan escrupulosamente con los requisitos establecidos en el futuro Reglamento.

La solución patrocinada por la AEAT funcionará también como repositorio de todas las plataformas electrónicas emitidas independientemente de si para su emisión y recepción se utilizaron plataformas privadas.

Con toda la información del repositorio la AEAT podrá conocer de primera mano los plazos medios de pago y supervisar el cumplimiento de la normativa relativa a morosidad comercial.

¿Cuándo será obligatoria la factura electrónica?

En principio se establecen dos fechas de implantación en función de la facturación de la empresa

  • Empresas cuya facturación anual sea superior a 8 millones de euros, a los 12 meses de la aprobación del reglamento.
  • Empresas con facturación anual inferior a 8 millones de euros, a los 24 meses de la aprobación.

Durante los primeros 12 meses aquellas empresas obligadas a emitir facturas electrónicas deberán acompañarlas con un documento en formato PDF que asegure al receptor su legibilidad a no ser que acepten recibirlas en formato electrónico.

Adema se establece un régimen transitorio para informar sobre el pago de la facturas de 36 meses desde la aprobación del reglamento para empresas con facturación anual superior a 6 millones de euros y de 48 meses para las que facturan menos de ese importe.

Control de la morosidad.

Con la nueva normativa, las facturas electrónicas quedarán a disposición del emisor, del receptor, de la Agencia Tributaria y de un Observatorio Estatal de Morosidad Privada. Y es precisamente éste uno de los principales objetivos de la Ley: promover las buenas prácticas empresariales que minimicen la morosidad empresarial.

El Observatorio publicará anualmente un listado con aquellas empresas que incumplan los plazos de pago establecidos en la normativa siempre que:

  • Que el importe de total de las facturas no pagadas dentro de plazo supere los 600.000 euros.
  • Que el porcentaje de facturas pagadas durante el año en plazo sea inferior al 90% del total.

La implantación de la factura electrónica en las empresas representa un cambio significativo en sus procesos tradicionales de facturación. Aunque este paso ofrece numerosos beneficios, también implica retos que deben abordarse de manera efectiva para garantizar una transición exitosa.

La inversión inicial en tecnología y software puede ser un desafío para algunas empresas, especialmente las pequeñas y medianas. La adquisición de sistemas de facturación electrónica y la formación del personal para su uso adecuado pueden resultar costosos. Además, algunos proveedores y clientes pueden tener sistemas incompatibles, lo que exige una coordinación y adaptación de los procesos internos.

Otro reto importante es el de la seguridad de la información. La factura electrónica implica el manejo de datos sensibles, como información fiscal y detalles financieros. Las empresas deben implementar medidas de seguridad robustas para proteger estos datos contra posibles amenazas cibernéticas y garantizar el cumplimiento de las normativas de privacidad.

Finalmente, en empresas con actividad internacional,  la adaptación a las regulaciones fiscales específicas de cada país puede ser compleja.