Ley Beckham en España
09/02/2024

¿Estás pensando en trabajar en España? La ley Beckham te interesa.

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RESPONSABLE DEL ÁREA FISCAL
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Si estás pensando en mudarte a España por trabajo la legislación española ofrece ciertas ventajas fiscales para las personas que adquieran su residencia fiscal en España como consecuencia de un desplazamiento a territorio español.

En este artículo de nuestro blog te explicaremos cómo puedes pagar menos impuestos si obtienes el permiso de residencia en nuestro país.

  • ¿Qué es el régimen especial para trabajadores desplazados a territorio español o como se conoce popularmente “Ley Beckham”?
  • ¿Cuáles son sus ventajas?
  • ¿Cuáles son sus inconvenientes?
  • Requisitos para acogerse a la Ley
  • ¿Cómo solicitarla?

¿Qué es la “Ley Beckham”?

Aunque este no es su nombre oficial, se conoce así al régimen fiscal español que permite a los expatriados que residen en el extranjero y desean trabajar en España pagar muchos menos impuestos. Se llama ley Beckham porque David Beckham fue el primero en beneficiarse de esta ley cuando fichó por el Real Madrid. En términos más técnicos se aplica el Artículo 93 de la Ley del IRPF (Impuesto de la Renta).

Sin embargo, su alcance se ha amplificado y beneficia exclusivamente a profesionales y emprendedores, en ningún caso a deportistas profesionales.

Esta ley permite a todas las personas que llevan viviendo más de cinco años fuera de España, sean españoles o extranjeros, pagar menos impuestos durante seis años (5 años más el año en el que se adquiere la residencia fiscal en España)

Ventajas del régimen fiscal para impatriados en España

El principal beneficio de la Ley es que tributarás al 24% en los primeros 600.000 de ingresos. Todos los ingresos restantes tributarán al 47% en el impuesto de la renta.

A modo de ejemplo, una persona que tributa en España y tiene un salario de 60.000€ paga más de 17.000€ por el impuesto de la renta.  Mientras que si un no residente obtiene su residencia fiscal en España y se acoge a esta ley pagaría 14.400€. Uno ahorro de casi 3.000€ gracias a la tributación del 24%. Por su puesto, cuanto más elevados son los ingresos más importante es el ahorro fiscal.

Por tanto, la Ley Beckham compensa para rentas de aproximadamente 50.000€ anuales.

Otro de los beneficios de esta ley, es que solamente tributarás por los ingresos obtenidos dentro de España y no por aquéllos que hayas obtenido en el resto del mundo. Es decir, si tienes ingresos en otros países no tendrás que declararlos en España

El tercero de los beneficios es que actualmente los familiares del contribuyente que se acoja a la Ley Beckham también pueden aprovecharse de este régimen fiscal. Es decir, si decides acogerte a esta ley, tanto tu cónyuge como tus hijos o hijas, siempre que sean menores de 25 años, también pueden acogerse.

Inconvenientes del régimen fiscal para impatriados

Aunque las ventajas superan con creces a las desventajas de esta ley, también hay algunos inconvenientes a tener en cuenta. Por ejemplo, si tienes un contrato de trabajo y te despiden no tendrás derecho a la exención por la indemnización recibida. Una segunda desventaja de esta ley es que solamente puedes solicitarla dentro de los primeros seis meses desde la entrada en territorio español. Si pasan seis meses y no has solicitado el acogimiento, pierdes todo derecho a aplicarte este régimen fiscal.

La tercera de las desventajas es que algunas deducciones que están contempladas en el impuesto de la renta en España no aplican a las personas que se acojan a este régimen. Entre otras, deducciones por maternidad o gastos de guardería.

Requisitos para acogerse al régimen fiscal para impatriados en España

El requisito más importante es no haber residido en España durante los cinco años previos al desplazamiento a territorio español y solicitar este régimen fiscal en los primeros seis meses de residencia en España.

El segundo requisito tiene que ver con tu condición laboral y profesional en España. Podrás acogerte a este régimen fiscal como consecuencia de un contrato de trabajo o si siendo administrador de una sociedad, ésta no tiene la consideración de entidad patrimonial según el Impuesto de Sociedades y no eres considerado parte vinculada en función de lo previsto en el artículo 18 de dicha Ley.

Un tercer requisito es el de no obtener rentas de establecimientos permanentes en España.

Por último, es necesario adecuarse a las categorías profesionales establecidas en la ley que son las siguientes:  estar contratado por un empleador español, ser administrador de una sociedad con la que no existe vinculación según la norma española o realizar una actividad emprendedora o prestar servicios profesionales de alto nivel en España.

¿Cómo solicitar este régimen fiscal?

El primer paso es saber si cumples con todos los requisitos y si por tu nivel de ingresos te compensa acogerte a ella.

En segundo lugar debes reunir toda la documentación exigida y tener la seguridad de que puedes demostrar que nos has sido residente fiscal en España durante los cinco últimos años previos al inicio de la residencia.

En tercer lugar,  debes presentar la solicitud mediante el modelo 149 de la Agencia Tributaria Española. Éste es el modelo específico elaborado por Hacienda para todos aquellos que desean acogerse al régimen de impatriados.

Finalmente, es necesario presentar anualmente la declaración de la Renta de las personas físicas del régimen especial mediante el modelo 151.

Los trámites no son excesivamente complicados pero si quieres asegurarte de que la solicitud se realiza con plenas garantías y olvidarte de cualquier problema burocrático el departamento de internacional de Miñana Beltrán puede ayudarte durante todo el proceso.